domingo, 22 de mayo de 2016

Asesinato y suicido

Tocaron la puerta del Oficial Martínez a las 3 pm. Él estaba en el sillón, mirando una película mientras su familia descansaba. Pauso la película y fue a abrir la puerta, era Lucía de Funes, la esposa de un viejo amigo amigo suyo, Silverio Funes.
Apenas entró a su casa, se largó a llorar desconsoladamente, Martinez, tranquilo como de costumbre, intentó calmarla y entender qué sucedía. Cuando logró tranquilizarse, ella le conté que su esposo se había ido de su casa alrededor de las  12 de aquella noche. Ella no se sorprendió porque era habitual que a esa hora fuera a caminar por la playa. Pero una hora más tarde, él llamó y le dijo que cuide de sus hijos. El silencio cargado de un vaho salino, la voz de Silverio Funes parecía más opaca y fatigada que nunca.
Martínez estaba desconcertado, las palabras quedaron flotando en el ambiente, impregnado de extrañeza. Un silencio largo ayudo a Martínez a reflexionar sobre todos los círculos sociales de Silverio. Rápidamente llegó a una conclusión. Le explico a Lucía que su ex-novia, Candela Farjat, tenía las suficientes razones para matarlo. La principal: La infidelidad de Silverio, quien había tenido una relación con la mejor amiga de Candela durante un año sin que ella se diera cuenta. Silverio la había contado a Martínez que cuando Candela se enteró casi lo mata de un disparo, pero falló. Desde ese día, nunca más supo algo más de Candela.
Fueron a la casa de Candela para interrogarla. Sin importar la hora, ella los atendió y respondió todas sus preguntas refutando totalmente la hipótesis de Martínez. El decidió que lo mejor era irse a dormir y continuar al día siguiente.
Muy temprano al día siguiente, Funes llegó a la casa de la esposa de Silverio. Con una nueva hipótesis. Luego de tocar la puerta por 20 minutos y que nadie responda, decidió entrar por la fuerza. El encontró una carta que decidió no leer porque en ese momento vio una mancha de sangre deslizándose por la puerta de ella.  Al entrar, la vio muerta víctima de haber sido ahorcada. Rápidamente leyó la carta, en esta explicaba que ella sospechaba de que Silverio estaba nuevamente siendo infiel, ahora, con otra mujer. Ella decidió matarlo y luego de inventar una falsa historia, suicidarse. Sus hijos, desaparecieron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario